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sábado, 12 de noviembre de 2016

Cage VS The President

El ganador de las presidenciales norteamericanas debería enfrentarse en una segunda ronda contra Nicolas Cage, así en plan monstruo final de pantalla, para terminar de demostrar su valía y liderar así el mundo libre sin que nadie tuviera duda de su espíritu grandilocuente e imperecedero.


viernes, 28 de octubre de 2016

Informactivos


Pequeños que se salvan de una caída desde un tercer piso, jóvenes que evitan ser violadas en último momento, aumento de la esperanza de vida media, auroras boreales y rayos verdes a deshora y a la vista, nacimientos de linces y ballenas, curas que abandonan los hábitos por amor (a otros curas, a jóvenes prostitutas que dejarán la calle por ellos), intercambio de armas por flores, descubrimientos asombrosos (radios en color, donuts sin boquetes), encuentros en la tercera fase o brotes espontáneos de tolerancia en grupos de radicales (libres, de los que oxidan y se combaten con zumo de naranja)... No sé cómo aún a nadie se le ocurrió crear un informativo exclusivo de buenas noticias. Ese sí sería un buen uso que darle a la televisión. Eso creo yo.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Nicolas Cage Performing Your Life


Nicolas Cage haciendo de Nicolas Cage en un biopic sobre Nicolas Cage. Nicolas Cage como un pequeño Nicolas Cage recien nacido que no para de llorar. Nicolas Cage haciendo de un adolescente Nicolas Cage con chorreras invitando a una chica al baile. Nicolas Cage haciendo de un joven Nicolas Cage con el corazón destrozado. Nicolas Cage haciendo de Nicolas Cage en el baño. Nicolas Cage sonriendo como Nicolas Cage en su propio funeral.

En Hollywood no tienen imaginación. Estoy malgastando mi vida vendiendo drogas.

jueves, 28 de julio de 2016

Metalírismo

Esta noche, el rato que dormía, sonaba todo el rato esta canción. De banda sonora. Yo soñaba. Sabía que era un sueño, joder. Y me preguntaba que de dónde carajo salía esa música y que por qué José Domingo. Era metalirismo. Quería cambiar la banda sonora pero me era imposible hacer nada más que seguir soñando moviendo la cadera, cimbreante, al ritmo de la música, mientras los objetos cambiaban de forma y lugar entre mis manos. En mi cabeza.

Y desperté y no se oía nada. Todo era silencio. La mañana era silencio. La mañana.

Mañana ya no.